Yo, como todo el mundo, hace planes para el año que se avecina. ¿Qué puedo querer?
Pues son cosas sencillas.
1-Que en Cuba se instaure una democracia.
2-Que en Cuba haya pluripartidismo.
3-Que en Cuba haya libertad de expresión.
4-Que en Cuba tengamos elecciones libres.
5-Que en Cuba haya una economía de mercado que incentive la inversión.
6-Que los que han robado al pueblo, devuelvan lo que se han llevado.
7-Que los cubanos podamos entrar y salir del país.
8-Que se respeten las leyes y que nadie esté por encima de ellas.
9-Que los mismos privilegios que tienen las familias de Fidel, Raúl y sus asociados, lo tengan todas las familias cubanas.
10-Que toda esta nueva era respete conquistas sociales como educación y salud.
11-Que por fin los cubanos nos encontremos como hermanos y no enfrentados por intereses de unos pocos.
12-Que liberen a todos los presos políticos de la isla.
13-que no haya hambre, miserias, necesidades ni enfermedades en mis hermanos de la isla.
Y ahora que me llamen traidor o gusano o lo que quieran llamarme, pero yo sencilla mente quiero que mi gente en Cuba, familiares, amigos y todo el pueblo, no sufra más.
Vivan Los Cubanos, estén donde estén.
Un abrazo
Pablo
jueves, 31 de diciembre de 2009
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Un Futuro es posible sin perder nuestra soberanía.
Siempre he dicho que no basta con denunciar las ilegalidades que hay y que han existido en Cuba en relación con Fidel y Raúl Castro en primer lugar, y con las Fuerzas Armadas y el Ministerio del Interior en segundo lugar. Todo eso está bien a partir de que le resta credibilidad a la propaganda oficial y que demuestra además, que las propias leyes que ellos diseñan no son de aplicación para determinadas personas.
Por otra parte, es importante mostrar a los soldados y a las nuevas generaciones de oficiales, que otra Cuba es posible y que otras fuerzas armadas y cuerpos de seguridad son necesarios en una probable Cuba democrática e independiente y que siempre seguiremos los principios de libertad, independencia, soberanía nacional, integridad territorial que tanto queremos los cubanos. Lo que vamos a señalar a continuación no está en contraposición con tener y preservar conquistas sociales del pueblo cubano en temas como trabajo, salud y educación. De lo que se tratas es de cambiar el sistema cubano actual, pues sencillamente no funciona y no toda la culpa la tiene el bloqueo económico de los Estados Unidos, con el cual, tampoco estamos conformes.
Es importante demostrar que hoy esas instituciones armadas son el brazo que protege y garantiza la supervivencia de modelo de gobierno unipersonal o unifamiliar sin llegar a responder a los intereses de un pueblo o un país y sólo a los intereses y propósitos de supervivencia de la familia Castro. Cuando menciono a la familia Castro es por la sencilla razón que el sistema está estructurado para su seguridad y permanencia en el poder y en la garantía de su propio poder absoluto. Los demás que conforman la élite gobernante, son meros instrumentos o subordinados del sistema imperante. En el primer momento que dejen de servir a esos intereses serán relevados, apartados o hasta eliminados.
Nadie se puede engañar, Cuba no será nunca democrática ni aunque Estados Unidos se deje de llamar así y se llame Unión de Repúblicas Socialistas de Norteamérica y con un solo partido (el comunista) en el poder. No hay una monarquía absolutista en el mundo, que acapare más poder que el que tienen en Cuba Fidel y Raúl. No hay parlamento real, no hay fiscalía ni tribunales autónomos, no hay ejecutivo, partidos o sindicatos autónomos y no hay, fuerzas armadas constitucionales. Dicho esto, todos los argumentos para mantener la situación actual son puras falacias. No hay ningún interés en establecer reformas democráticas, sociales, políticas o económicas en Cuba y las que se han llevado a cabo, responden más a necesidades coyunturales que ha verdaderos deseos de facilitar cambios que mejoren la situación en general, del pueblo cubano. Cuando vemos que las emisarios de Fidel y Raúl van y participan en una cumbre del Mercosur, o aceptan establecer conversaciones sobre temas migratorios con Estados Unidos, o deciden liberar a un 5% de los presos políticos que hay en Cuba por acuerdos con la Unión Europea o especialmente con España, sabemos que esas maniobras no significan nada, son meras estrategias para ganar tiempo y pasar o sobrellevar coyunturas políticas o económicas. Incluso, las relaciones que Fidel y Raúl establecen con la Rusia actual, con la China “comunista”, con Corea del Norte, Irán, Venezuela y otros países, no son frutos de verdaderos compromisos de amistad y si son resultados de necesidades de alianzas que faciliten seguir sosteniendo el actual sistema de dominación.
Qué nos une hoy a Rusia cuando no compartimos intereses económicos, geográficos, políticos o ideológicos y cuando mucho menos, para el desarrollo económico de Cuba, vale la pena volver a utilizar su tecnología ineficiente y obsoleta. Que nos puede aportar China cuando su modelo de comunismo no tiene nada que ver con el que hay en Cuba y la tecnología china y sus productos tienen poca competitividad en relación con otras que podemos adquirir en entornos más cercanos. Rusia y China necesitan de Cuba por conceptos geoestratégicos y Fidel y Raúl lo saben y se aprovechan de ello al pedir a cambio créditos comerciales que les ayuden a paliar las situaciones a las que ellos someten al pueblo cubano por su ineficiencia y mala gestión.
Irán y Corea del Norte se deben de interpretar de la misma forma. El enemigo de mi enemigo es mi amigo. El caso de Venezuela es en extremo grave. A cambio de recursos energéticos, Cuba esta proveyendo del conocimiento, el asesoramiento y los recursos humanos a Chávez para que este se eternice en el poder. Sin el apoyo y el asesoramiento que recibe Chávez de Cuba en concepto de asistencia militar, en asistencia de seguridad, en recursos humanos, hace mucho tiempo que hubiera sido apartado del poder en Venezuela. En este país, día tras día, vemos como se instaura y se consolida el sistema de dominación que ha imperado en Cuba por más de 50 años. Fuerzas Armadas Venezolanas, medios de comunicación, empresas, parlamento, poder judicial, van cayendo poco a poco dentro de este sistema de poder importado desde Cuba.
Dentro de todo este contexto y dentro de la situación actual económica que vive Cuba que no es más que una nueva etapa de la que ha vivido durante 50 años de precariedad, insuficiencias y mala gestión, hay que expresar ideas de futuro para las fuerzas armadas cubanas y los órganos de seguridad y policiales imperantes, las cuales convenzan de la necesidad de un cambio y de la posibilidad del mismo. No es sólo importante debatir y generar ideas, sino también es importante que las mismas lleguen a nuestros hermanos que están dentro de Cuba actualmente y que por las propias circunstancias que hemos pasado todos los millones de cubanos nacidos con la revolución en el poder, creen en el sistema imperante en Cuba.
A partir de ahora voy a estructurar mis ideas en los siguientes conceptos:- Objetivos de las fuerzas armadas de Cuba en el futuro democrático.- Misiones de las mismas.- Estructura y subordinación dentro de un contexto de democracia.- Formación.- Escala de mandos.- Medios.- La marina de Guerra. La Fuerza Aérea. El Ejército de Tierra. Unidades Independientes.- Objetivos de los órganos de Seguridad del Estado y policiales.- Misiones de los mismos.- Estructura y subordinación dentro de un contexto de democracia.- Formación.- Escala de mandos.- Medios.
No creo tener la verdad absoluta y sólo quiero aportar ideas que inicien un debate dentro de todos los militares cubanos en activo o en la reserva, dentro de Cuba o fuera y hasta otros militares, que de origen cubano, han prestado y prestan servicios en otras instituciones armadas.
Con estas ideas, seguramente voy a generarme conflictos familiares y enemistades pero creo que vale la pena, para de una forma serena hallar soluciones pacíficas a la actual situación de Cuba.
Ante todo, lo primero que debemos pensar es para que queremos unas fuerzas armadas en un futuro democrático, que amenazas tendremos, como debemos de enfrentar esas amenazas y con qué recursos y medios humanos y materiales lo haremos, para que ante todo, sean eficaces y eficientes y no se conviertan en una carga innecesaria para el país.
Tomando como referencia, un futuro entorno democrático de Cuba con un sistema político y de gobierno como tal, formando parte de un concierto regional de países con las mismas condiciones y principios, y no teniendo Cuba antecedentes de conflictos territoriales o de reclamaciones o litigios por estos conceptos, la defensa de la soberanía nacional, del espacio terrestre, marítimo o aéreo se debe de configurar sobre la base de este futuro. En primer lugar, ¿qué países de nuestro entorno geográfico tienen propósitos agresivos o anexionistas con Cuba? ¿Estados Unidos? ¿México? ¿Los países del Caribe? ¿La OTAN? ¿Las Naciones Unidas? ¿Formaremos nosotros parte de alianzas que conviertan a los países o algún país de nuestra región en enemigos o enemigos naturales de Cuba?, la respuesta siempre es la misma: NO. Por lo tanto, no tendremos que desarrollar unas fuerzas armadas y unos órganos de seguridad del estado, encaminados a esa o esas primeras amenazas, con lo cual, no tendremos que desarrollar una política militar encaminada a repelerlas.
Objetivos de las fuerzas armadas de Cuba en el futuro democrático.- Defensa de la integridad del territorio nacional.- Defensa del especio aéreo.- Defensa de las aguas territoriales y de la zona de exclusividad marítima económica de 200 millas.- Responsabilidad en temas de defensa civil y desastres naturales.- Cumplir misiones internacionales de paz/humanitarias y de resolución de conflictos bajo bandera de las naciones unidas u organismos regionales.- Lucha contra el terrorismo, tanto en Cuba como en el entorno regional.
Misiones de las mismas.- Tener una estructura de territorial a través de unidades y medios que permita cubrir todo el territorio nacional, su seguridad, asistencia y defensa.- Ser capaz, de conjunto con las autoridades civiles de cumplir las misiones de defensa civil y contra desastres naturales que se puedan producir.- Estar preparadas tanto en medios como en formación de cumplir misiones de paz y humanitarias.
Cuando hablo y escribo sobre la necesidad las posibilidades de las fuerzas de armadas de Cuba en un entorno democrático lo digo con la certeza de que muchos de los actuales miembros de las mismas, tanto soldados como sargentos y oficiales, pueden pensar que si se acaba el actual sistema, ellos se verían abocados al desempleo, a la miseria y al olvido y no debe de ser así. Las fuerzas armadas de Cuba son necesarias en este futuro pues cumplirán misiones de defensa de la soberanía nacional, de apoyo a las autoridades civiles en misiones contra desastres naturales, en temas de misiones de paz y humanitarias en el extranjero bajo bandera de las naciones unidas y organismos regionales, en misiones contra el tráfico de estupefacientes en aguas territoriales y aledañas, así como el especio aéreo y que sea la única en el país que se dedique y esté autorizada a tener una estructura de inteligencia y de contrainteligencia la cual es intrínseca cualquier institución armada.
Lo importante en todo caso sería diseñar la estructura idónea para las mismas, las unidades que tendría, los medios, los recursos humanos, etc. Lo que no se puede permitir en un futuro es que las fuerzas armadas tengan una estructura industrial que no se sabe exactamente si responde a objetivos de reparación o mantenimiento de los medios técnicos o de combate o a otros objetivos no definidos ni controlados por el gobierno civil y democrático. Lo que no se puede permitir es que la fuerza aérea tenga una división comercial, o que dentro de las propias fuerzas armadas haya un conglomerado de empresas turísticas, agropecuarias o comerciales que no tienen definido su papel dentro de la estrategia militar cubana. Todo eso tiene que salir de las manos de los militares e ir a empresas públicas, o cooperativas o empresas privadas bajo supervisión económica de las instituciones civiles.
Todo ese entramado de estructuras económicas y empresas militares, que siempre se han querido mostrar como las que garantizaban el sostenimiento de la defensa del país, son en más de un 70% un engaño y tapaderas para obtener beneficios particulares. Si en realidad todo ese entramado empresarial ha servido para garantizar el sustento económico de la defensa del país, que las cifras se expongan en el parlamento cubano, que se explique que se hace con la aviación militar cubana, con las bases navales, con las empresas de turismo, con la industria sidero-mecánica de las fuerzas armadas, con todas las empresas comerciales internas o de importación-exportación que hay. Cuando Cuba recibía todos los recursos de parte de la extinta Unión Soviética, Raúl Castro no necesitaba de todo este entramado empresarial, pero al desaparecer estos subsidios había que hacer algo y de aquí surgió una empresa privada, con innumerables recursos, sin ningún control por parte del Estado y con una mano de obra muy barata pues ya no se contemplaba el famoso ejército juvenil del trabajo, sino, que eran todas las unidades las que tenían la obligación de producir para autoabastecerse y para contribuir con sus producciones a la caja central.
Si todas las unidades se tenían que autoabastecer a dónde iban a parar las innumerables ganancias de Gaviota, AeroGaviota, Transgaviota, Tecnotex, TRD y otras tantas entidades. Dónde están los recursos que han pagado los rusos o los chinos por utilizar como plataforma de espionaje electrónico.
Yo no quiero centrar mis ideas en explicar que yo estuve en tan lugar y vi tantas miles de irregularidades. Yo sólo quiero que alguien me diga donde están los miles de millones que se generado por este concepto y cuantos han ido a parar a las arcas privadas de Fidel y Raúl, en aras de la defensa de la patria.
Las fuerzas armadas de Cuba deben de velar por la salvaguarda de la soberanía nacional y el orden democrático en Cuba y cuando vean que el orden democrático esté en peligro y sólo en este caso, deben de intervenir para dar paso, inmediatamente a un proceso electoral libre y transparente.
El futuro del ejército cubano pasa por tener unas unidades de combate de acción rápida, con capacidad de desplazamiento, sin grandes unidades de tanques o artillería pesada. Unidades que tengan preparación en fuerzas especiales, que sepan concentrarse y desconcentrarse tan pronto la situación lo amerite y que además, por su capacidad, formación, movilidad y resistencia, sean capaces de mezclarse con unidades de reserva. Sus medios serán carros de combate ligeros, algunas unidades de blindados pero no las que hay, artillería ligera, morteros preferiblemente, medios antiaéreos ligeros, que centren su fuego en la aviación a baja altura o los helicópteros. Este propio ejército, tendrá capacidad para obras ingenieras, zapadores y para misiones internacionales de paz o de asistencia humanitaria. Para qué necesitamos tantas divisiones de tanques, regimientos de artillería y otras tantas cosas cuando vemos que eso, en la guerra moderna no sirve para nada? La mejor defensa del territorio nacional es que en cada esquina, camino o montaña, haya un hombre o una mujer dispuestos a disparar, colocar una mina, disparar un mortero. Soy de la opinión de que se debe mantener un periodo de preparación militar de la población, tanto en temas de defensa civil como de preparación militar que responda a las nuevas condiciones.
En el caso de la fuerza aérea nos sucede y nos ha sucedido lo mismo. Todos en Cuba saben que las unidades aéreas respondieron más a los intereses extranjeros de Cuba que a la defensa de su espacio aéreo. Los famosos aviones MIG tienen un coste energético y de mantenimiento elevado y su eficacia en una guerra moderna es casi nula. Un ataque con cohetes cruceros desde 300 km de nuestras costas dejarían nulas nuestras unidades aéreas, para empezar pues no tendrían pistas para despegar. Los Pucará argentinos servirían más en Cuba que los MIG-29.
Cuba debe tener una fuerza aérea que responda a la preservación del espacio aéreo cubano, que sirva para misiones de patrullaje terrestre y marítimo, que cumpla misiones contrainsurgentes y a baja altura y de gran maniobrabilidad. Los L-159 o los superTucanos brasileños son los prototipos idóneos para Cuba. Aviones con capacidad de vuelo, poder de fuego, bajo coste y gran maniobrabilidad. Conjuntamente con esto, es preferible la utilización de helicópteros para misiones aerotransportadas de nuestras fuerzas especiales y para las misiones que se realizan dentro de desastres naturales. Por su parte, el transporte aéreo militar se debe de centrar en un escuadrón ejecutivo para los miembros del gobierno y un escuadrón de transporte de tropas y aprovisionamiento logístico. Se debe eliminar todo trato de la fuerza aérea con la vida civil y con empresas privadas. En todo caso, en muchos países, la práctica habitual es que los profesionales de la aviación, después de cumplir su vida en activo, deciden pasar a la vida civil en este tipo de compañías.
La Marina de Guerra se debe convertir en una fuerza de protección de costas, patrullaje marítimo, lucha contra el tráfico de drogas y todo tipo de actividad delictiva. La Marina de Guerra y las Tropas Guardafronteras se deben de fusionar en un solo cuerpo bajo la responsabilidad del Ministerio de Defensa. No nos hacen falta submarinos ni lanchas coheteras, ni Fragatas o Buques de Lucha Antisubmarina. Sólo necesitamos navíos de patrulla costera, con autonomía de varios días en el mar, con capacidad de medios de fuego y anti-aéreos ligeros, que dispongan de unidades de helicópteros ligeros para ampliar su área de cobertura y con naves ligeras de poco calado para cubrir nuestros cayeríos.
En el caso del Ejército, con tres Divisiones, una en el centro, otra en occidente y otra en oriente, formadas a su vez por tres o cuatro brigadas y sus unidades independientes de comunicaciones, ingenieras, de artillería ligera; el Ejército tendrá su propio estado mayor y las direcciones que lo puedan conformar. A su vez la fuerza aérea, tendría tres escuadrones, uno por cada región y con sus unidades de aviones tipo Super Tucanos y Helicópteros. El escuadrón de transporte militar tendrá subordinación al Estado Mayor de la Fuerza Aérea.
En su caso, La Marina de Guerra o Guardia Costera, tendrá 4 distritos navales: Norte-Occidental, Norte-Oriental, Sur-Oriental y Sur-Occidental, y una unidad especial en la Isla de Pinos. Cada Distrito Naval tendrá sus puntos de vigilancia costera con unidades navales más pequeñas y de menos autonomía los cuales se apoyarán además en su labor con las autoridades policiales de cada territorio.
Habrá un Ministerio de Defensa con un titular civil y la máxima autoridad militar será el Jefe del Estado Mayor, al cual estarán subordinadas las unidades independientes y de subordinación directa como una Brigada de Desembarco y Asalto, Unidades de Emergencia contra Desastres Naturales, las unidades de formación y las unidades de aprovisionamiento logístico.
El Jefe del Ejército, La Marina y la Fuerza Aérea estarán subordinados al Estado Mayor General, el cual, también tendrá dentro de su composición, la Dirección de Inteligencia, La Dirección de Contrainteligencia, la Dirección de Operaciones, la Dirección de Cuadros y Formación, la Dirección de Servicios Médicos, la Dirección Logística, la Dirección de Servicios Jurídicos, la Dirección de Armamento, Transporte y Técnica de Combate, etc.
En el caso de la Dirección de Formación y Cuadros, sólo deben de existir tres academias, una del Ejército, otra de la Fuerza Aérea y otra de la Marina, con una Escuela nacional de Sargentos y Suboficiales.
Por otra parte, es importante mostrar a los soldados y a las nuevas generaciones de oficiales, que otra Cuba es posible y que otras fuerzas armadas y cuerpos de seguridad son necesarios en una probable Cuba democrática e independiente y que siempre seguiremos los principios de libertad, independencia, soberanía nacional, integridad territorial que tanto queremos los cubanos. Lo que vamos a señalar a continuación no está en contraposición con tener y preservar conquistas sociales del pueblo cubano en temas como trabajo, salud y educación. De lo que se tratas es de cambiar el sistema cubano actual, pues sencillamente no funciona y no toda la culpa la tiene el bloqueo económico de los Estados Unidos, con el cual, tampoco estamos conformes.
Es importante demostrar que hoy esas instituciones armadas son el brazo que protege y garantiza la supervivencia de modelo de gobierno unipersonal o unifamiliar sin llegar a responder a los intereses de un pueblo o un país y sólo a los intereses y propósitos de supervivencia de la familia Castro. Cuando menciono a la familia Castro es por la sencilla razón que el sistema está estructurado para su seguridad y permanencia en el poder y en la garantía de su propio poder absoluto. Los demás que conforman la élite gobernante, son meros instrumentos o subordinados del sistema imperante. En el primer momento que dejen de servir a esos intereses serán relevados, apartados o hasta eliminados.
Nadie se puede engañar, Cuba no será nunca democrática ni aunque Estados Unidos se deje de llamar así y se llame Unión de Repúblicas Socialistas de Norteamérica y con un solo partido (el comunista) en el poder. No hay una monarquía absolutista en el mundo, que acapare más poder que el que tienen en Cuba Fidel y Raúl. No hay parlamento real, no hay fiscalía ni tribunales autónomos, no hay ejecutivo, partidos o sindicatos autónomos y no hay, fuerzas armadas constitucionales. Dicho esto, todos los argumentos para mantener la situación actual son puras falacias. No hay ningún interés en establecer reformas democráticas, sociales, políticas o económicas en Cuba y las que se han llevado a cabo, responden más a necesidades coyunturales que ha verdaderos deseos de facilitar cambios que mejoren la situación en general, del pueblo cubano. Cuando vemos que las emisarios de Fidel y Raúl van y participan en una cumbre del Mercosur, o aceptan establecer conversaciones sobre temas migratorios con Estados Unidos, o deciden liberar a un 5% de los presos políticos que hay en Cuba por acuerdos con la Unión Europea o especialmente con España, sabemos que esas maniobras no significan nada, son meras estrategias para ganar tiempo y pasar o sobrellevar coyunturas políticas o económicas. Incluso, las relaciones que Fidel y Raúl establecen con la Rusia actual, con la China “comunista”, con Corea del Norte, Irán, Venezuela y otros países, no son frutos de verdaderos compromisos de amistad y si son resultados de necesidades de alianzas que faciliten seguir sosteniendo el actual sistema de dominación.
Qué nos une hoy a Rusia cuando no compartimos intereses económicos, geográficos, políticos o ideológicos y cuando mucho menos, para el desarrollo económico de Cuba, vale la pena volver a utilizar su tecnología ineficiente y obsoleta. Que nos puede aportar China cuando su modelo de comunismo no tiene nada que ver con el que hay en Cuba y la tecnología china y sus productos tienen poca competitividad en relación con otras que podemos adquirir en entornos más cercanos. Rusia y China necesitan de Cuba por conceptos geoestratégicos y Fidel y Raúl lo saben y se aprovechan de ello al pedir a cambio créditos comerciales que les ayuden a paliar las situaciones a las que ellos someten al pueblo cubano por su ineficiencia y mala gestión.
Irán y Corea del Norte se deben de interpretar de la misma forma. El enemigo de mi enemigo es mi amigo. El caso de Venezuela es en extremo grave. A cambio de recursos energéticos, Cuba esta proveyendo del conocimiento, el asesoramiento y los recursos humanos a Chávez para que este se eternice en el poder. Sin el apoyo y el asesoramiento que recibe Chávez de Cuba en concepto de asistencia militar, en asistencia de seguridad, en recursos humanos, hace mucho tiempo que hubiera sido apartado del poder en Venezuela. En este país, día tras día, vemos como se instaura y se consolida el sistema de dominación que ha imperado en Cuba por más de 50 años. Fuerzas Armadas Venezolanas, medios de comunicación, empresas, parlamento, poder judicial, van cayendo poco a poco dentro de este sistema de poder importado desde Cuba.
Dentro de todo este contexto y dentro de la situación actual económica que vive Cuba que no es más que una nueva etapa de la que ha vivido durante 50 años de precariedad, insuficiencias y mala gestión, hay que expresar ideas de futuro para las fuerzas armadas cubanas y los órganos de seguridad y policiales imperantes, las cuales convenzan de la necesidad de un cambio y de la posibilidad del mismo. No es sólo importante debatir y generar ideas, sino también es importante que las mismas lleguen a nuestros hermanos que están dentro de Cuba actualmente y que por las propias circunstancias que hemos pasado todos los millones de cubanos nacidos con la revolución en el poder, creen en el sistema imperante en Cuba.
A partir de ahora voy a estructurar mis ideas en los siguientes conceptos:- Objetivos de las fuerzas armadas de Cuba en el futuro democrático.- Misiones de las mismas.- Estructura y subordinación dentro de un contexto de democracia.- Formación.- Escala de mandos.- Medios.- La marina de Guerra. La Fuerza Aérea. El Ejército de Tierra. Unidades Independientes.- Objetivos de los órganos de Seguridad del Estado y policiales.- Misiones de los mismos.- Estructura y subordinación dentro de un contexto de democracia.- Formación.- Escala de mandos.- Medios.
No creo tener la verdad absoluta y sólo quiero aportar ideas que inicien un debate dentro de todos los militares cubanos en activo o en la reserva, dentro de Cuba o fuera y hasta otros militares, que de origen cubano, han prestado y prestan servicios en otras instituciones armadas.
Con estas ideas, seguramente voy a generarme conflictos familiares y enemistades pero creo que vale la pena, para de una forma serena hallar soluciones pacíficas a la actual situación de Cuba.
Ante todo, lo primero que debemos pensar es para que queremos unas fuerzas armadas en un futuro democrático, que amenazas tendremos, como debemos de enfrentar esas amenazas y con qué recursos y medios humanos y materiales lo haremos, para que ante todo, sean eficaces y eficientes y no se conviertan en una carga innecesaria para el país.
Tomando como referencia, un futuro entorno democrático de Cuba con un sistema político y de gobierno como tal, formando parte de un concierto regional de países con las mismas condiciones y principios, y no teniendo Cuba antecedentes de conflictos territoriales o de reclamaciones o litigios por estos conceptos, la defensa de la soberanía nacional, del espacio terrestre, marítimo o aéreo se debe de configurar sobre la base de este futuro. En primer lugar, ¿qué países de nuestro entorno geográfico tienen propósitos agresivos o anexionistas con Cuba? ¿Estados Unidos? ¿México? ¿Los países del Caribe? ¿La OTAN? ¿Las Naciones Unidas? ¿Formaremos nosotros parte de alianzas que conviertan a los países o algún país de nuestra región en enemigos o enemigos naturales de Cuba?, la respuesta siempre es la misma: NO. Por lo tanto, no tendremos que desarrollar unas fuerzas armadas y unos órganos de seguridad del estado, encaminados a esa o esas primeras amenazas, con lo cual, no tendremos que desarrollar una política militar encaminada a repelerlas.
Objetivos de las fuerzas armadas de Cuba en el futuro democrático.- Defensa de la integridad del territorio nacional.- Defensa del especio aéreo.- Defensa de las aguas territoriales y de la zona de exclusividad marítima económica de 200 millas.- Responsabilidad en temas de defensa civil y desastres naturales.- Cumplir misiones internacionales de paz/humanitarias y de resolución de conflictos bajo bandera de las naciones unidas u organismos regionales.- Lucha contra el terrorismo, tanto en Cuba como en el entorno regional.
Misiones de las mismas.- Tener una estructura de territorial a través de unidades y medios que permita cubrir todo el territorio nacional, su seguridad, asistencia y defensa.- Ser capaz, de conjunto con las autoridades civiles de cumplir las misiones de defensa civil y contra desastres naturales que se puedan producir.- Estar preparadas tanto en medios como en formación de cumplir misiones de paz y humanitarias.
Cuando hablo y escribo sobre la necesidad las posibilidades de las fuerzas de armadas de Cuba en un entorno democrático lo digo con la certeza de que muchos de los actuales miembros de las mismas, tanto soldados como sargentos y oficiales, pueden pensar que si se acaba el actual sistema, ellos se verían abocados al desempleo, a la miseria y al olvido y no debe de ser así. Las fuerzas armadas de Cuba son necesarias en este futuro pues cumplirán misiones de defensa de la soberanía nacional, de apoyo a las autoridades civiles en misiones contra desastres naturales, en temas de misiones de paz y humanitarias en el extranjero bajo bandera de las naciones unidas y organismos regionales, en misiones contra el tráfico de estupefacientes en aguas territoriales y aledañas, así como el especio aéreo y que sea la única en el país que se dedique y esté autorizada a tener una estructura de inteligencia y de contrainteligencia la cual es intrínseca cualquier institución armada.
Lo importante en todo caso sería diseñar la estructura idónea para las mismas, las unidades que tendría, los medios, los recursos humanos, etc. Lo que no se puede permitir en un futuro es que las fuerzas armadas tengan una estructura industrial que no se sabe exactamente si responde a objetivos de reparación o mantenimiento de los medios técnicos o de combate o a otros objetivos no definidos ni controlados por el gobierno civil y democrático. Lo que no se puede permitir es que la fuerza aérea tenga una división comercial, o que dentro de las propias fuerzas armadas haya un conglomerado de empresas turísticas, agropecuarias o comerciales que no tienen definido su papel dentro de la estrategia militar cubana. Todo eso tiene que salir de las manos de los militares e ir a empresas públicas, o cooperativas o empresas privadas bajo supervisión económica de las instituciones civiles.
Todo ese entramado de estructuras económicas y empresas militares, que siempre se han querido mostrar como las que garantizaban el sostenimiento de la defensa del país, son en más de un 70% un engaño y tapaderas para obtener beneficios particulares. Si en realidad todo ese entramado empresarial ha servido para garantizar el sustento económico de la defensa del país, que las cifras se expongan en el parlamento cubano, que se explique que se hace con la aviación militar cubana, con las bases navales, con las empresas de turismo, con la industria sidero-mecánica de las fuerzas armadas, con todas las empresas comerciales internas o de importación-exportación que hay. Cuando Cuba recibía todos los recursos de parte de la extinta Unión Soviética, Raúl Castro no necesitaba de todo este entramado empresarial, pero al desaparecer estos subsidios había que hacer algo y de aquí surgió una empresa privada, con innumerables recursos, sin ningún control por parte del Estado y con una mano de obra muy barata pues ya no se contemplaba el famoso ejército juvenil del trabajo, sino, que eran todas las unidades las que tenían la obligación de producir para autoabastecerse y para contribuir con sus producciones a la caja central.
Si todas las unidades se tenían que autoabastecer a dónde iban a parar las innumerables ganancias de Gaviota, AeroGaviota, Transgaviota, Tecnotex, TRD y otras tantas entidades. Dónde están los recursos que han pagado los rusos o los chinos por utilizar como plataforma de espionaje electrónico.
Yo no quiero centrar mis ideas en explicar que yo estuve en tan lugar y vi tantas miles de irregularidades. Yo sólo quiero que alguien me diga donde están los miles de millones que se generado por este concepto y cuantos han ido a parar a las arcas privadas de Fidel y Raúl, en aras de la defensa de la patria.
Las fuerzas armadas de Cuba deben de velar por la salvaguarda de la soberanía nacional y el orden democrático en Cuba y cuando vean que el orden democrático esté en peligro y sólo en este caso, deben de intervenir para dar paso, inmediatamente a un proceso electoral libre y transparente.
El futuro del ejército cubano pasa por tener unas unidades de combate de acción rápida, con capacidad de desplazamiento, sin grandes unidades de tanques o artillería pesada. Unidades que tengan preparación en fuerzas especiales, que sepan concentrarse y desconcentrarse tan pronto la situación lo amerite y que además, por su capacidad, formación, movilidad y resistencia, sean capaces de mezclarse con unidades de reserva. Sus medios serán carros de combate ligeros, algunas unidades de blindados pero no las que hay, artillería ligera, morteros preferiblemente, medios antiaéreos ligeros, que centren su fuego en la aviación a baja altura o los helicópteros. Este propio ejército, tendrá capacidad para obras ingenieras, zapadores y para misiones internacionales de paz o de asistencia humanitaria. Para qué necesitamos tantas divisiones de tanques, regimientos de artillería y otras tantas cosas cuando vemos que eso, en la guerra moderna no sirve para nada? La mejor defensa del territorio nacional es que en cada esquina, camino o montaña, haya un hombre o una mujer dispuestos a disparar, colocar una mina, disparar un mortero. Soy de la opinión de que se debe mantener un periodo de preparación militar de la población, tanto en temas de defensa civil como de preparación militar que responda a las nuevas condiciones.
En el caso de la fuerza aérea nos sucede y nos ha sucedido lo mismo. Todos en Cuba saben que las unidades aéreas respondieron más a los intereses extranjeros de Cuba que a la defensa de su espacio aéreo. Los famosos aviones MIG tienen un coste energético y de mantenimiento elevado y su eficacia en una guerra moderna es casi nula. Un ataque con cohetes cruceros desde 300 km de nuestras costas dejarían nulas nuestras unidades aéreas, para empezar pues no tendrían pistas para despegar. Los Pucará argentinos servirían más en Cuba que los MIG-29.
Cuba debe tener una fuerza aérea que responda a la preservación del espacio aéreo cubano, que sirva para misiones de patrullaje terrestre y marítimo, que cumpla misiones contrainsurgentes y a baja altura y de gran maniobrabilidad. Los L-159 o los superTucanos brasileños son los prototipos idóneos para Cuba. Aviones con capacidad de vuelo, poder de fuego, bajo coste y gran maniobrabilidad. Conjuntamente con esto, es preferible la utilización de helicópteros para misiones aerotransportadas de nuestras fuerzas especiales y para las misiones que se realizan dentro de desastres naturales. Por su parte, el transporte aéreo militar se debe de centrar en un escuadrón ejecutivo para los miembros del gobierno y un escuadrón de transporte de tropas y aprovisionamiento logístico. Se debe eliminar todo trato de la fuerza aérea con la vida civil y con empresas privadas. En todo caso, en muchos países, la práctica habitual es que los profesionales de la aviación, después de cumplir su vida en activo, deciden pasar a la vida civil en este tipo de compañías.
La Marina de Guerra se debe convertir en una fuerza de protección de costas, patrullaje marítimo, lucha contra el tráfico de drogas y todo tipo de actividad delictiva. La Marina de Guerra y las Tropas Guardafronteras se deben de fusionar en un solo cuerpo bajo la responsabilidad del Ministerio de Defensa. No nos hacen falta submarinos ni lanchas coheteras, ni Fragatas o Buques de Lucha Antisubmarina. Sólo necesitamos navíos de patrulla costera, con autonomía de varios días en el mar, con capacidad de medios de fuego y anti-aéreos ligeros, que dispongan de unidades de helicópteros ligeros para ampliar su área de cobertura y con naves ligeras de poco calado para cubrir nuestros cayeríos.
En el caso del Ejército, con tres Divisiones, una en el centro, otra en occidente y otra en oriente, formadas a su vez por tres o cuatro brigadas y sus unidades independientes de comunicaciones, ingenieras, de artillería ligera; el Ejército tendrá su propio estado mayor y las direcciones que lo puedan conformar. A su vez la fuerza aérea, tendría tres escuadrones, uno por cada región y con sus unidades de aviones tipo Super Tucanos y Helicópteros. El escuadrón de transporte militar tendrá subordinación al Estado Mayor de la Fuerza Aérea.
En su caso, La Marina de Guerra o Guardia Costera, tendrá 4 distritos navales: Norte-Occidental, Norte-Oriental, Sur-Oriental y Sur-Occidental, y una unidad especial en la Isla de Pinos. Cada Distrito Naval tendrá sus puntos de vigilancia costera con unidades navales más pequeñas y de menos autonomía los cuales se apoyarán además en su labor con las autoridades policiales de cada territorio.
Habrá un Ministerio de Defensa con un titular civil y la máxima autoridad militar será el Jefe del Estado Mayor, al cual estarán subordinadas las unidades independientes y de subordinación directa como una Brigada de Desembarco y Asalto, Unidades de Emergencia contra Desastres Naturales, las unidades de formación y las unidades de aprovisionamiento logístico.
El Jefe del Ejército, La Marina y la Fuerza Aérea estarán subordinados al Estado Mayor General, el cual, también tendrá dentro de su composición, la Dirección de Inteligencia, La Dirección de Contrainteligencia, la Dirección de Operaciones, la Dirección de Cuadros y Formación, la Dirección de Servicios Médicos, la Dirección Logística, la Dirección de Servicios Jurídicos, la Dirección de Armamento, Transporte y Técnica de Combate, etc.
En el caso de la Dirección de Formación y Cuadros, sólo deben de existir tres academias, una del Ejército, otra de la Fuerza Aérea y otra de la Marina, con una Escuela nacional de Sargentos y Suboficiales.
A todos los Camaradas Honestos
En ese sentido, quiero dedicar esta página web, a los militares cubanos, a los Padres Fundadores de nuestra historia militar, a los Mambises. Quiero dedicar esta página a los que durante la República que existió antes del 1959, fueron militares de honor, que sirvieron a su patria, a su pueblo, y a una constitución pactada por todos. A los militares cubanos que han servido y que sirven en las actuales Fuerzas Armadas. A esos militares que saben que su principal deber es servir a los intereses del pueblo cubano con profesionalidad, honradez y sin compromisos personales. Creo que no pretendo con esta página ser el centro del debate sobre los temas militares de una futura Cuba democrática. Yo sólo voy a exponer mi opinión sobre como pienso que deben ser las fuerzas armadas y los órganos de seguridad del estado y de orden interior de una Nueva Cuba. Para esto digo dos cosas, una que tendremos que tener esas estructuras de defensa en el futuro y dos, que todos debemos aportar ideas sobre esas nuevas estructuras.
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